Un risotto cremoso de setas y nueces combina sabores de otoño con una textura suave y un toque crujiente irresistible.
Con la llegada del otoño apetecen platos más templados y reconfortantes, pero que sigan siendo sencillos de preparar.
El risotto de setas y nueces es una receta perfecta para esta época del año. La cremosidad del arroz combina con el sabor intenso de las setas y el toque crujiente de las nueces Monte Sesma, creando un plato equilibrado y lleno de matices.
Además, podemos prepararlo fácilmente en casa con ingredientes sencillos.
Ingredientes para 4 personas
- 320 g de arroz para risotto, tipo arborio o carnaroli.
- 250 g de setas variadas.
- 80 g de nueces Monte Sesma.
- 1 cebolla pequeña.
- 1 diente de ajo.
- 100 ml de vino blanco.
- 1 litro aproximadamente de caldo de verduras.
- 60 g de queso parmesano rallado.
- 30 g de mantequilla.
- Aceite de oliva virgen extra.
- Sal.
- Pimienta negra.
- Perejil fresco, opcional.
Preparar las setas
Comienza limpiando bien las setas para retirar posibles restos de tierra.
Puedes utilizar champiñones, boletus, shiitake, setas de cardo o una mezcla de diferentes variedades.
Córtalas en trozos medianos.
Añade un poco de aceite de oliva a una sartén y saltéalas a fuego medio-alto durante unos minutos.
Cuando estén ligeramente doradas, añade una pizca de sal y reserva.
Tostar ligeramente las nueces
Trocea las nueces de forma irregular.
No necesitamos triturarlas demasiado, ya que queremos encontrar pequeños trozos crujientes en el plato.
Puedes tostarlas durante un par de minutos en una sartén sin aceite.
Este sencillo paso ayuda a potenciar su aroma y aporta todavía más sabor al resultado final.
Reserva algunas enteras o en mitades para decorar.
Preparar la base del risotto
En una cazuela amplia añade un chorrito de aceite de oliva y la mitad de la mantequilla.
Incorpora la cebolla y el ajo bien picados.
Cocina a fuego suave durante varios minutos hasta que la cebolla quede tierna y ligeramente transparente.
Es importante no dejar que se queme.
Añadir el arroz
Incorpora el arroz directamente a la cazuela.
Remueve durante uno o dos minutos para que los granos se impregnen bien con la base de cebolla y mantequilla.
Añade después el vino blanco y deja que se evapore el alcohol.
Incorporar el caldo poco a poco
El secreto de un buen risotto está en añadir el caldo progresivamente.
Mantén el caldo caliente en otro recipiente.
Añade un cucharón al arroz y remueve suavemente.
Cuando el líquido se haya absorbido casi por completo, incorpora otro cucharón.
Repite el proceso hasta que el arroz esté cocinado y tenga una textura cremosa.
Dependiendo del arroz utilizado, necesitaremos aproximadamente entre 16 y 20 minutos.
Incorporar las setas
Cuando falten pocos minutos para terminar la cocción, añade las setas que habíamos reservado.
Mézclalas cuidadosamente con el arroz para que todos los sabores se integren.
Si el risotto queda demasiado espeso, puedes añadir un poco más de caldo.
Añadir las nueces
Cuando el arroz esté prácticamente terminado, incorpora la mayor parte de las nueces tostadas.
Reserva algunas para decorar el plato al final.
Las nueces aportarán un contraste muy agradable frente a la textura cremosa del arroz.
El toque final de mantequilla y parmesano
Retira la cazuela del fuego.
Añade el resto de la mantequilla y el queso parmesano rallado.
Remueve suavemente hasta conseguir una textura cremosa y brillante.
Prueba y ajusta de sal y pimienta.
Deja reposar únicamente uno o dos minutos antes de servir.
Cómo presentar el risotto
Sirve el risotto inmediatamente.
Añade por encima algunas nueces troceadas, un poco de parmesano y, si quieres, perejil fresco picado.
También puedes incorporar unas setas salteadas reservadas previamente para conseguir una presentación más atractiva.
Variaciones de la receta
Esta receta admite muchas posibilidades.
Puedes incorporar queso azul para conseguir un sabor más intenso o sustituir el parmesano por un queso curado.
También puedes añadir espinacas frescas en los últimos minutos de cocción.
Si prefieres una versión todavía más otoñal, la calabaza asada combina perfectamente con las setas y las nueces.
Un plato perfecto para aprovechar las nueces
Las nueces no tienen por qué limitarse a postres o desayunos.
Su sabor y textura combinan especialmente bien con arroces, quesos, verduras, carnes y salsas.
En este risotto aportan un contraste crujiente que transforma una receta sencilla en un plato mucho más especial.
Disfruta de las nueces Monte Sesma también en recetas saladas
Incorporar nueces a nuestros platos cotidianos es una forma sencilla de descubrir nuevas combinaciones.
Este risotto de setas y nueces es una propuesta perfecta para una comida de fin de semana, una cena especial o simplemente para disfrutar de los sabores propios del otoño.
Una receta cremosa, sencilla y con ese toque crujiente que convierte las nueces en uno de los ingredientes protagonistas del plato.


