
INGREDIENTES
- 600 gramos de pechuga de pollo
- 1/2 limón
- 150 ml. de vino blanco
- 300 ml. de caldo de pollo
- 100 gr. de nueces peladas
- 1 hoja de laurel
- 2 dientes de ajo
- 1 yogur griego
- Perejil fresco recién picado
- Pimienta negra molida
- Aceite de oliva
- Sal
PREPARACIÓN
1 Llevamos una sartén ancha a fuego medio con un chorrito de aceite de oliva, y cuando esté caliente, doramos la carne de pollo que ya habremos cortado en trozos de unos cuatro centímetros y frotados con el limón.
2 Una vez que tengamos el pollo dorado por ambos lados, echaremos el vino en la sartén y lo llevaremos a ebullición. A continuación, agregaremos el caldo y lo dejaremos hervir a fuego lento durante unos veinte minutos, dándole vueltas varias veces.
3 Mientras se hace la carne, trituraremos las nueces con la batidora junto con los dientes de ajo, hasta obtener una masa homogénea.
4 Pasados veinte minutos de cocción el pollo, lo retiraremos del fuego y dispondremos los trozos de carne en una fuente precalentada y la reservaremos caliente.
5 En la misma sartén en la que hemos cocido la carne de pollo, la ponemos al fuego aprovechando los jugos y añadimos la mezcla previamente hecha con el ajo y las nueces y el yogur griego.
6 Revolvemos y mantenemos la salsa de nueces durante cinco minutos, teniendo mucho cuidado de que no llegue a hervir.
7 Pasado ese tiempo, salpimentamos y luego bañamos el pollo con salsa de nueces en la fuente y decoramos con un poco de perejil picado por encima. Inteligente.