
Los frutos secos son sumamente versátiles, por eso forman parte de ensaladas, postres, pralinés, salsas, sopas o guisos. Frescos y crudos, conservan la capacidad de reducir los problemas cardiovasculares, por lo que es una buena idea incorporarlos fácilmente a nuestros platos consumiéndolos en ensaladas o platos de pasta. También podemos añadirlos a nuestros panes o platos de carne rellenos, así como a todo tipo de salsas y guisos.
En repostería, se utilizan en infinidad de recetas como tartas. La nuez molida puede servir como sustituto de la harina de trigo, ya que se puede incorporar fácilmente a cualquier producto horneado, enfatiza el sabor y mejora la capacidad aglutinante del agua. Las nueces son el ingrediente principal de las tradicionales casadiellas, postre típico asturiano. Karydopita, un pastel de nueces griego, también se hace con él. Además, podemos utilizar frutos secos en postres fríos como el helado de plátano y nuez.