
Una de las investigaciones más importantes que avalan los beneficios de las nueces es el Proyecto Predimed.
Según este estudio, una dieta rica en grasas vegetales saludables, como las que aportan las nueces, puede ayudar a combatir la obesidad porque:
Se ha demostrado que inducen saciedad, que dura horas, por lo que come menos en la próxima comida y su recuento diario de calorías puede reducirse fácilmente.
También se puede observar que su consumo está asociado a una menor acumulación de grasa alrededor de la cintura. Recuerda, cuanto menos grasa del vientre, más masa muscular en esa zona. Esto es beneficioso porque los músculos usan más energía, por lo que quemas más calorías y pierdes peso más fácilmente.
Otra investigación publicada en la prestigiosa revista Nutrition ha demostrado que las personas de entre 18 y 35 años que incluyen habitualmente en su dieta alimentos ricos en grasas como los frutos secos tienen un mejor control del apetito y el hambre. Lo hacen porque estas grasas ayudan a:
- Reducir la cantidad de grelina, la hormona que aumenta el hambre.
- Ayuda a controlar el hambre.
- Aumenta la cantidad de PYY, una hormona asociada con la saciedad.
- Por ello, son de gran ayuda para controlar el hambre.