
El más importante de ellos es el ácido fólico, una vitamina B asociada con la función de la dermis. Una deficiencia de esta vitamina a menudo se asocia con diversas afecciones de la piel, como dermatitis, eczema y acné.
Este ácido, que procede de los frutos secos, no se altera por la acción de la luz, el calor o el agua porque está protegido por la cáscara.
Por otro lado, las nueces contienen altos niveles de antioxidantes como la vitamina E, la vitamina A y el zinc, que combaten el proceso de oxidación desencadenado por los radicales libres y causan el envejecimiento de la piel. De esta forma, se reduce la desnaturalización de las fibras elásticas y del colágeno, y se aumenta la capacidad de retención de agua.
Asimismo, las nueces contienen otros minerales importantes como el hierro, que ayuda a fortalecer las uñas y, junto con el zinc, mejora el estado del cabello.
Los beneficios de los ácidos grasos en las nueces también se han demostrado para otras condiciones. Un estudio de especialistas del Hospital de Barcelona, publicado en la revista científica Annals of Internal Medicine, demostró que la sustitución de determinadas grasas por una pequeña cantidad de nueces (8 a 12) en la dieta diaria reducía hasta en 11 el riesgo cardiovascular.
Fuente e imagen: https://cuidateplus.marca.com/bienestar/2003/02/09/nueces-ayudan-mejorar-calidad-piel-4703.html